Punto de partida
Las solicitudes llegaban juntas. Las revisiones volvían en formatos distintos.
En esta fundación ficticia, las propuestas vivían en carpetas y las verificaciones, puntuaciones, notas y conflictos en hojas y documentos separados.
El equipo podía armar el paquete final, pero rastrear por qué una solicitud necesitaba diálogo o si todos usaron la misma rúbrica requería más trabajo.